viernes, 14 de diciembre de 2012

Aceptación



"Durante años fui un neurótico. Era un ser angustiado, deprimido y egoísta. Y todo el mundo insistía en decirme que cambiara. Y no dejaban de recordarme lo neurótico que yo era. Y yo me ofendía, aunque estaba de acuerdo con ellos, y deseaba cambiar, pero no acababa de conseguirlo por mucho que lo intentara.

Lo peor era que mi mejor amigo tampoco dejaba de recordarme lo neurótico que yo estaba. Y también insistía en la necesidad de que yo cambiara. Y también con él estaba de acuerdo, y no podía sentirme ofendido con él. De manera que me sentía impotente y como atrapado.

Pero un día me dijo: "No cambies. Sigue siendo tal como eres. En realidad no importa que cambies o dejes de cambiar. Yo te quiero tal como eres y no puedo dejar de quererte"

Aquellas palabras sonaron en mis oídos como música: "No cambies. No cambies... Te quiero...".
Entonces me tranquilicé. Y me sentí vivo. Y, ¡oh, maravilla! cambié." 

Este es un cuentito de Anthony de Mello, en el que nos ilustra con claridad la manera en cómo andamos muchas veces por el mundo, proyectando nuestras expectativas en los otros sin mantenernos aceptantes y de esta manera tampoco logramos aceptarnos a nosotros mismos.  Y qué difícil  el reto  cuando me doy cuenta de que aprender a aceptar al otro, es el camino más corto para lograr aceptarme a mi. 



miércoles, 12 de diciembre de 2012

ESCUCHA ACTIVA



¿Te has sentido no escuchado en alguna ocasión? 


Cuando hablas ¿te sientes realmente comprendido por tu interlocutor? 


¿Consideras que la comunicación es un problema de nuestro tiempo?


Cuando le cuentas a alguien acerca de algo que te pasa, ¿recibes mayormente aceptación o juicios?


Como lo dicen Kuhlman y Alegre, “Vivimos en una sociedad que ha perdido la capacidad de escuchar”, se nos facilita hablar por encima de escuchar; diferenciando la escucha del simplemente oír. Es importante resaltar que escuchar es una herramienta que se aprende; así como caminar, escribir leer y  hablar, la escucha también es una tarea por aprender a lo largo de nuestra vida.  A través del Círculo Mágico se puede aprender y desarrollar esta herramienta mediante de las técnicas verbales, las dinámicas de grupo y los ejercicios de reflexión que se llevan a cabo.


Actualmente, la comunicación a cualquier nivel se ve afectada  por no saber escuchar y de esto se derivan conflictos innecesarios, malentendidos, prejuicios, triangulación de la información. Se oye pero no se escucha, la escucha se limita a recibir  un mensaje y transmitir por respuesta un consejo, un juicio, la opinión  de lo que me pasa; pero realmente no hay una escucha atenta. La escucha implica una disponibilidad y apertura plena a la experiencia del comunicante, y esto obliga a una entrega y a un compromiso personal serio en el receptor. (Kuhlman, Alegre)

La escucha activa implica poner todos mis sentidos para estar con el otro. 

Cuando escucho de verdad puedo reconocer en el otro un auténtico ser humano completo y de esta manera puedo reconocerme a mi como tal y  así conocerme un poco más. (: 


martes, 11 de diciembre de 2012

Círculos Mágicos


El Círculo Mágico  o Círculo de Aprendizaje Interpersonal como lo llamaré indistintamente es una dinámica de grupo, estructurada de tal manera que permite la expresión libre de lo que me pasa en un clima de respeto y aceptación.  Cuando se da la magia de escucharse con respeto y aceptación, las personas se enriquecen y aprenden de la experiencia propia y de la ajena, exponiendo sus sentimientos y pensamientos; conociendolos y haciendose responsable de estos. 
En el Círculo Mágico se aprende a tener una escucha activa, en la que se está en presencia total para los integrantes del círculo y  posteriormente esta escucha que se ha adquirido  se lleva a todos los ámbitos de la vida. Esto permite que todos los seres humanos podamos experimentar la empatía. 

En los Círculos Mágicos se propone un tema y se habla de él a través de las experiencias de vida que ha tenido cada uno de los participantes, el objetivo es compartir la experiencia, ser escuchado por el grupo y escuchar a los integrantes de este, a través de una escucha activa.  Posteriormente se hace un “acuse de recibo” en el qué los participantes repiten la experiencia que han escuchado de otro; con el fin de verificar si fueron escuchados atentamente.  Para finalizar se hace una toma de conciencia en la que se expresa, qué aprendí de la sesión y de los compañeros que participaron en esta.